En el estado teológico, el espíritu humano, la dirigir esencialmente sus investigaciones hacia la naturaleza íntima de los seres, las causas primeras y y finales de todos los efectos que percibe, es una palabra, hacia los conocimientos absolutos, se representa los fenómenos como producidos por la acción directa y continuada de agentes sobrenaturales, más o menos numerosos, cuya intervención arbitraria explica todas las aparentes anomalías del universo.
En el estado metafísico, que no es en el fondo sino una simple modificación general del primero, se substituyen los agentes sobren aturales por fuerzas abstractas, verdaderas entidades ( abstracciones personificadas), inherentes a los diversos seres del mundo, y concebidas como capaces de engendrar por sí mismas todos los fenómenos observados, cuya explicación consiste entonces en asignarle a cada uno la entidad correspondiente.
En fin, en el estado positivo, es espíritu humano, reconociendo la imposibilidad de obtener nociones absolutas, renuncia a buscar el origen y el destino del universo y a conocer las causas íntimas de los fenómenos, para dedicarse únicamente a descubrir, mediante el empleo bien combianado del razonamiento y de la observación, sus leyes efectivas, por medio del uso bien combinado del razonamiento y la observación, es decir sus relaciones invariables de sucesión y semejanza. Reducida entonces a la explicación de los hechos a sus terminos reales, en adelante no es mas que el vínculo establecido entre los diversos fenómenos particulares y algunos hechos generales, cuyo número tiende a hacer disminuir cada vez más el progreso de la ciencia."
(Cours de philosophie positive. Bachelier, París 1830-1842, p. 15)
Comentario de texto:
Comte nos comenta aqui su teoría de la ley de los 3 estados, que consiste en la evolución positiva del conocimiento humano.
El estado teológico consiste en que a cada efecto se le da una expresión arbitraria y sobrenatural.
El siguiente estado de conocimiento es al metafísico, en el que el ser humano pasa a dar a los sucesos un origen en unas fuerzas abstractas que abarcan todo el mundo natural. Ideas como justicia o paz por ejemplo.
El último estado es el positivismo, en el que el ser humano deja de interesarse por el origen de los sucesos y pasa a intentar conocer las leyes que rigen la naturaleza, para así dominarla, y tiende a reducir las leyes a una final que explique las demás.
Comte explica sus ideas de la evolución positiva del ser humano siempre cuando este está en sociedad considerando las ciencias sociales la principal de las ciencias.
El texto al que perteneca la obra es su obra principal "Curso de filosofía positiva", que pretende responder los avances científicos sirviéndose para mejorar no solo al individuo si no también a la sociedad.
{La fe positiva}
La fe positiva expone directamente las leyes efectivas, sus relaciones constantes de sucesión y de semejanza, que nos permiten prever unos por los otros. Descarta, en cuanto radicalmente inaccesibles y prfundamente inutil, toda investigación sobre lascausas propiamente dichas, primeras o finales, de cualesquiera acontecimientos. En sus concepciones teóricas explica siempre cómo y jamás el por qué... El dogma fundamental de la religión universal consiste, pues, en la existencia constatada de un orden inmutable al que estan sometidos los acontecimientos de todos los géneros. Este orden es a la vez objetivo y subjetivo; en otros términos, concierne igualmente al objeto contemplado y al sujeto que contempla. Las leyes físicas suponen, en efecto, las leyes lógicas, y recíprocamente... toda fe positiva reposa, pues, sobre una doble armonía entre el objeto y el sujeto.
Comentario de texto:
Para Comte la fe positiva expone las leyes por las que se rige el universo, es decir no busca hayar el origen si no constatar las leyes universales a través de lo que sucede. No busca un origen de determinación física ya que todo queda constatado por un orden inmutable bajo el cual queda sometido lo que acontece. De las leyes fisicas expone que podemos concluir las leyes lógicas, y hacerlo igual de manera viceversa. No hay que preguntarse el porqué de los sucesos hay que preguntarse el cómo.
Como ejemplo podríamos citar que no hay que preguntarse por el origen de la naturaleza si no comprender cómo funciona.
Este texto pertenece a su última obra "Catechisme positiviste"
No hay comentarios:
Publicar un comentario